Declarar es un derecho, pero también puede convertirse en un riesgo si no sabes cómo hacerlo. Por eso, nunca vayas sin tu abogado: él te orientará sobre qué decir y cómo responder:
- Primero
- Debes saber si vas como testigo o como investigado.
- Si eres testigo, estás obligado a declarar la verdad, salvo ciertas excepciones establecidas en el CPP.
- Segundo
- Si eres investigado, puedes guardar silencio.
- Este derecho está en la Constitución: nadie puede obligarte a declarar contra ti mismo.
- Tercero
- Antes de declarar, exige que te expliquen los hechos por los que te investigan y que te muestren los elementos de prueba que existen.
- Cuarto
- No firmes ningún acta sin leerla ni sin que tu abogado la revise.
- Muchos errores ocurren cuando las personas firman por confianza.
- Quinto
- Tu declaración debe ser voluntaria y sin presión.
- Si algún policía o fiscal te amenaza, grita, o intenta forzarte, puedes pedir que se deje constancia del abuso e incluso denunciarlo.
- Todo acto de coacción vuelve inválida la declaración.
- Sexto
- Recuerda que tu versión de los hechos puede cambiar el rumbo de una investigación. Por eso, más que hablar rápido, hay que hablar con estrategia.
- En materia penal, una palabra mal dicha puede costarte caro, así que declara siempre acompañado y bien asesorado.




